Tordera (Barcelona) 

Un grupo de profesionales especializados en arquitectura e interiorismo ayudan a reformar una casa involucrando a la gente de la localidad donde está situada.
El programa busca ayudar a familias que pasan por circunstancias difíciles y que, desafortunadamente, no disponen de una casa en condiciones. Muchas de ellas han sido víctimas de catástrofes naturales (inundaciones, incendios, temporales, etc...), tienen problemas económicos o alguno de sus miembros padece problemas de salud. En todos los casos hay un factor de infortunio que les ha impedido reunir los recursos necesarios para hacer de su vivienda un lugar confortable, digno y agradable para vivir.
El equipo de expertos tiene sólo diez días para realizar, en una frenética carrera contrarreloj, el milagro de convertir la vivienda en un hogar, esté en las condiciones en las que esté. Durante este tiempo, la familia disfrutará de unas vacaciones en un lugar lejano de su domicilio, y sólo cuando vuelven descubren sorprendidos el resultado de la transformación, una obra que en la vida real hubiera podido llevar varios meses.
La llegada a su nueva casa se convierte en una gran fiesta, apoyada por sus vecinos y con la presencia de algún personaje famoso o actuación de algún cantante o grupo que admire la familia.
La familia Albacete, de Tordera (Barcelona), está formada por la madre, María José, de 44 años, separada y madre de siete hijos.
Hace cuatro años, la vida de María José y sus hijos pareció tomar un rumbo esperanzador gracias a un billete de lotería premiado. Hasta entonces, la familia vivía en una caravana.
Emplearon casi todo el dinero del premio en la compra de una casa prefabricada, todo un sueño para una familia tan numerosa. Sin embargo, el resultado no fue el esperado. La empresa vendedora suministró los módulos de la casa a los Albacete, pero lo que éstos no sabían era que el precio no incluía la construcción de los cimientos. Ante la falta de recursos económicos, los módulos fueron transportados al terreno, pero no fueron montados en condiciones, con lo que la nueva vivienda no ha contado hasta el momento ni con luz eléctrica ni con agua corriente.
Los Albacete malvivían en esos módulos en unas condiciones muy difíciles: para bañarse o lavarse, debían ir a la antigua caravana, el único lugar donde disponían de agua corriente. En invierno, María José acudía diariamente a la caravana para calentar agua, que luego transportaba en cubos hasta los módulos para lavar a sus hijos.
La situación de la familia era muy difícil. Los Albacete vivían de la asistencia social y de los pequeños trabajos esporádicos que la madre realizaba de vez en cuando en el pueblo.
Dos días antes de la visita del equipo del programa, un tornado levantó todo el tejado de la “casa” y todas las habitaciones quedaron inundadas.
El programa concluyó la construcción de la casa, rehabilitando las estancias para hacer la vida confortable a María José y a los cinco niños que viven con ella: Nancy (15), Cristina (13), Sonia (11), Eric (5) y Jano (4).
El programa, que se estrenó en Estados Unidos y lleva cuatro temporadas cosechando un gran éxito de audiencia enPrime Time, se ha convertido en uno de los más vistos del país.
En 2005 obtuvo el Premio Emmy al Mejor Programa de Realidad, y el Premio People´s Choice Award, en 2006.



5 de noviembre de 2007